lunes, 26 de febrero de 2007

· Fuego ·

Un paso, un abismo. La prudencial distancia para no ser víctimas de nuestras pasiones; la suficiente cercanía para poder entablar conversación. Me lees y te leo y aún así parece que no nos entendemos. Vamos a destiempo, a contramano. En paralelo y a punto de chocar de frente. Una vida duró un segundo y lo lógico se volvió irreal. Incendiar pensamientos; una gran fogata de ideas y miradas. Un repiqueteo de corazones, tucu-tún tucu-rún tucu-ún.

Reinventar palabras para un nuevo mundo, ya nada es lo mismo y todo sigue igual. Morir y vivir, sonreir y llorar.

Algún día entenderemos. ¿Algún día entenderemos?

Algún día. ¿Algún día?



Y llovió. Llovía. Lloraba, llovía. Y del otro lado de la calle un gato se soñaba trapecista. Ida y vuelta por el pasamanos de un balcón. Hermosa metáfora bajo la luz de la luna.

The sun (will) shine, sun-shine. Little Sunshine.