martes, 26 de febrero de 2013

Nunca aprendí

A tocar la guitarra y que no suene horrible, a combinar la ropa con estampados y colores sin parecer un mamarracho, a andar en patineta, a hablar en francés, a no llorar cuando me pongo nerviosa, a perdonar a la gente que me lastimó, a guardar la ropa ordenada, a no acumular porquerías que se que nunca voy a volver a tocar hasta que eventualmente las tire sin nunca haberlas usado, a cantar sin desafinar, a bailar tango, a cocinar cosas dulces, a usar el secador después de bañarme y no acostarme con el pelo mojado, a caminar sin tacos y no perder el glamour.