sábado, 21 de junio de 2008

Tanto fuego

Un momento indescriptible con palabras que necesita de una melodía de cadencia dulce para ser apreciado en su máximo esplendor. Un recorrido pausado por los serpenteantes senderos de dos cuerpos acompasados, de dos instantes disueltos en uno solo. Qué derroche de lujuria tanto fuego que solo los incendia a ello y derrite el mundo que los rodea. Se desploman estructuras y prejuicios y los dos quedan desnudos de pasados y futuros; son, solamente, un ahora de piel y besos.
En otro tiempo, en otros mundos, ellos siempre se encontraban, mutuamente, sin saberlo.