martes, 1 de marzo de 2011

Hoy más que nunca

Hay un rincón de esta ciudad que lleva tu nombre, una calle por la que ya no puedo transitar sin pensarte. Tengo amargos recuerdos escondidos en edificios, bares y portones de garage que esperan a que pase para despertar y seguirme.
Es tu culpa que ya no pueda caminar tranquila por todos aquellos lugares en los que alguna vez compartimos algo y por eso te odio, hoy más que nunca.