lunes, 20 de mayo de 2013

Gracias

No puedo vivir sin escribir, no puedo no volcarme en palabras, no puedo no pensarme con metáforas y figuras retóricas. Vivo poesía, respiro poesía. Mi corazón late en prosa. A veces quisiera poder convertirme en una palabra esdrújula. Otras veces quisiera describir un atardecer de mil tonos sublimes con un solo adjetivo que contenga toda esa misma belleza. Entre letras siento y pienso y creo. Mi vida puede ser miles con tan solo escribirlo, puedo ser y hacer y deshacer a voluntad, puedo sentir y experimentar y volver a ser yo, un poco más liviana. Los textos poseen una magia que va más allá de las palabras y nunca vuelve a ser lo mismo, aún al reencontrarse con un texto ya conocido. La literatura nos moldea, nos transforma, nos ayuda a crecer y nos lleva de la mano a reencontrarnos con la infancia.

Hoy quiero agradecerle a las letras por darme tanto; y a las palabras. Y a todos los escritores que me dejaron entrar en sus mundos imaginarios (y no tanto) y me invitaron a soñar con sus personajes.